
¿Estás pensando en regalar cactus grasas el día de tu boda? ¿Cómo entregarlas? ¿Y si le damos una vuelta a este fantástico regalo?
Somos muy fans de este tipo de regalo a los invitados; primero porque regalando cactus, estás regalando vida y segundo, porque es algo que ocupa poco espacio en tu piso y no necesita de muchos cuidados. Sí, somos de las que matamos tristemente, cualquier planta que aparece en nuestras manos.
El caso es que si estás pensando en regalar cactus a tus comensales, queremos darte una idea original y bonita para que no tengáis que ir con cajas a las mesas del banquete.
Un seating plan único
Donde el invitado, se busca y se lleva su regalo a casa
En esta boda celebrada en San Zoilo de Palencia, adornamos cada maceta con papel craft y un lazo. Las propias plantitas son muy vistosas y quedan bonitas sin mucho trabajo, pero como necesitábamos que cada cactus fuera para un invitado o dos; identificamos cada uno de ellos, con unos pinchos grabados a medida.
• Identificadores individuales: Nombre del invitado y número de mesa donde sentarse.
• Identificadores para parejas: Nombre de los dos invitados a ambos lados del número de mesa.
• Identificadores para parejas con un bebé: Añadimos a la pareja el nombre debajo del pequeño.
¿Y una planta para los más pequeños?
No creo que a los chiquitines les guste un cactus, o al menos no más que un tiesto lleno de chuches, o tener encima del plato un globo con gominolas dentro.
Esta fue la idea que montamos para que los más pequeños disfruten también de sus regalos, y de la misma manera, identificamos sus regalos con unos pinchos de madera grabada.
Si quieres tu propio seating plan, escríbenos, te lo presupuestamos a medida.